viernes, 26 de agosto de 2011

Forrados en plata


El amo de las fronteras bolivianas y ex ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, asegura que los gringos han forrado de plata a los indígenas del oriente boliviano. Millonadas, carretilladas de plata, bolsas negras, “jasayesadas” de dólares. Los pobres originarios no saben cómo cargar tanta plata y ni hablemos de gastarla. Es tanto el dilema, que siguen enchinelados, harapientos y más yescas que “El Chavo del Ocho”. Cualquiera que conozca la idiosincrasia del boliviano común, ya sea mestizo, nativo, originario, campesino, urbano o rural sabrá que la plata es lo más difícil de esconder en este país. Si fuera verdad lo que dice Quintana ya nos hubiéramos enterado de una gran cantidad de buris, prestes, entradas y toda clase de jolgorios, más o menos como los que se dan en otras partes del país, con la plata que todos sabemos de dónde viene y quién la patrocina. El ex ministro habla de 100 millones de dólares. Esa plata no se puede guardar en una chauchera y tampoco en el morral de un pobre marchista. Semejante patraña no podría venir de otro personaje con antecedentes tan funestos como los de Pando.