jueves, 25 de agosto de 2011

Perros sarnosos

Cómo es el cambio. Hasta hace unos meses, los indígenas eran el sector más privilegiado del país. Muchos habrán querido sacar carnet de originario para disfrutar de las grandes ventajas que les había otorgado el Estado Plurinacional. Pero en poco tiempo (¡qué rapidez!), las etnias bolivianas (las del oriente, por supuesto, porque los ayllus potosinos tienen intactos todos sus derechos, incluso proteger a narcos y a contrabandistas de autos), pasaron a ser los mismos “perros sarnosos” de siempre, con el ingrediente que ahora también son “traficantes de tierras”, “piratas madereros” y “peligrosos conspiradores”  aliados del imperialismo para derrocar al Gobierno de Evo Morales. Tal vez ningún “enemigo” del régimen ha tenido que soportar tantas acusaciones juntas en tan poco tiempo, sumadas al espionaje telefónico y a los pinchazos cibernéticos. ¿Nadie en el Gobierno conocía estos peligrosos antecedentes de los indígenas? ¿O es que comenzaron a delinquir, a corromperse y a conspirar ni bien se opusieron a la famosa “carretera de la droga”? El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, debería saberlo. Él ha sido durante muchos años uno de los principales asesores de los indígenas ¿Recién se dio cuenta de que son unos “sarnosos”?