martes, 13 de diciembre de 2011

Cumbres y cumbrecitas

Antes que un discurso de apertura, lucían como parte de un responso las palabras del presidente Morales, ayer en la inauguración de la Cumbre Social, donde se dieron cita apenas unos cuántos sectores que se mantienen leales al “proceso de cambio”. Implícitamente, el jefazo ha reconocido su gruesa equivocación al tratar de lanzar una convocatoria demasiado cerrada y orientada simplemente a ratificar a toda costa el rumbo gubernamental. Hoy, no sólo aclaró que los sectores sociales no podrán tomar determinaciones específicas, como un gasolinazo, por ejemplo, sino que se orientarán a políticas globales donde cabe todo y no entra nada. También dijo que las conclusiones de la reunión se conocerán a mediados del próximo mes, enviando de esa manera un claro mensaje de que todos pueden pasar su Navidad y su Año Nuevo tranquilos. La última de la jornada se conoció también por la boca del primer mandatario quien adelantó que posterior a esta cumbre se reunirá con todos los partidos políticos a los que no tomó en cuenta para esta ocasión. No vaya a ser que organicen su propia cumbre paralela como la que han preparado los indígenas, con mayor éxito que la oficial.