lunes, 12 de diciembre de 2011

Respuesta merecida

Desde que nació la figura del defensor del Pueblo en Bolivia, hace más de una década, elabora cada año un informe sobre la situación de los derechos humanos en el país y en cada gestión, “calcadito” sale que la Policía es “la campeona”, la “number one”, la “cinturón negro” (sobran los títulos) a la hora de violar los derechos fundamentales de las personas. Y cada año también surgen propuestas para reformar la Policía. Todos los gobiernos han elaborado proyectos pero ninguno ha pasado del papel. Lamentablemente, la sociedad civil no reacciona frente a tantos atropellos y no queda más que concluir que la población tal vez se merece la Policía que tiene porque hasta ahora no ha sido capaz de decirle “basta” a una institución retrógrada y medieval. Tal vez nos merecemos también la respuesta desubicada y fuera de lugar que ha dado recientemente nada menos que la ministra de Justicia, Nilda Copa Condori, quien ha dicho que la culpa de los abusos de la Policía la tienen los provocadores. Según ella, han sido los indígenas los que se ganaron la paliza del 25 de septiembre, porque ellos fueron los que han provocado. Y cuándo no, doña Nilda también metió en el “baile” a los medios. Dice que los periodistas son cómplices de esas provocaciones.