martes, 17 de julio de 2012

Cuesta abajo

Si hay algo que precipitó los grandes cambios de la última década en la política boliviana, fue el descrédito de las élites partidocráticas, cuya muerte dio paso a la dirigencia que se hizo llamar “asistémica”. En ese mismo saco ingresaron las nuevas agrupaciones ciudadanas, algunos partidos nuevos y por supuesto, el MAS que fue el que acaparó la mayor cantidad de voluntades que se esfumaron con el MNR, el MIR, ADN y otras siglas. Pero el nuevo modelo parece estar en una crisis prematura. Muchas de las agrupaciones nunca funcionaron más que en las coyunturas electorales y otras han caído en un bache de popularidad del que difícilmente podrán salir. El caso más dramático ocurre con el oficialismo, que ha perdido casi la mitad de las preferencias en poco más de un año. La sorpresa ha surgido con el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, cuya imagen se había mantenido fuerte. Sin embargo, según una encuesta de la empresa Ispsos, el apoyo a Costas ha caído del 71 por ciento al 44 por ciento, una noticia poco alentadora en momentos en que le están moviendo el piso. Otro que anda en arenas movedizas es el alcalde Percy Fernández, con un descenso de 13 puntos. Si esta tendencia se mantiene, estamos ante las vísperas de algo muy fuerte.