jueves, 12 de julio de 2012

Los bolivianos y nuestras taras

Una imagen del Carnaval de Oruro. No sólo bailarines y diablos.
Hace unos años cuando andaba de visita en un lejano país, un gringo
que me dio alojamiento en su casa se mostró particularmente interesado
por Bolivia. Corrí a una librería y le compré una de esas guías que
  cuentan todo sobre un país determinado. Lo había editado el
sello “Discovery Channel” y era como una biblia de larga, con
fotografías, distancias, direcciones y hasta los precios de un sandwich
de chola o un mocichinchi.

Al otro día encontré al gringo atacado de risa por lo que había leído en
la guía que le regalé. Lo que más le llamaba la atención era una frase
que pintaba a los bolivianos como unos grandes borrachos. “Beben por
el placer de quedar borrachos”, decía. También hablaba de las
cochineras que se arman en los carnavales y otras "fiestas de guardar",
la falta de higiene de los hoteles y restaurantes, de la mala
costumbre de orinar en las calles, de nuestros basurales, de los
bloqueos, la impuntualidad, del desastre de los medios de transporte,
de los policías corruptos que tienen especial predilección por los
turistas y todo aquello que para nosotros es cotidiano y “normal” en
nuestro querido y amado país.

No tuve más remedio que decirle al gringo que todo eso es la pura
verdad, aunque de igual manera él siguió interesado en visitar el
país, mucho más cuando se dio cuenta de la oportunidad de gozar de una
gran aventura llena de riesgos.

Ahora que está de moda enjuiciar a medios de comunicación
internacionales, las autoridades orureñas podrían aprovechar para
meterle una demanda a la editorial que publicó aquella guía que da la
vuelta al mundo y que dice cómo somos. ¿O es que se las agarran contra
la presentadora  de televisión Milena Fernández sólo porque tiene el
atrevimiento de ser camba?