lunes, 16 de julio de 2012

En la cancha de Brasil

Un reportaje de la revista brasileña Veja ha enojado mucho al gobierno boliviano, pero en realidad quien debería estar más molesta (o preocupada), es la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, pues la nota hace saber que la vista gorda de los brasileños, especialmente del ex mandatario, Lula Da Silva, ha tenido mucho que ver con el auge del narcotráfico en Bolivia, cuya producción se vuelca en más de un 60 por ciento en el vecino país. El encargado de mostrar con mayor claridad este punto ha sido el responsable de negocios de Estados Unidos, en La Paz, John Creamer, al afirmar que Brasil debe asumir más compromisos en la lucha contra el flagelo de las drogas en Bolivia, ya que es el principal destino de la cocaína producida en el país. El diplomático, el de mayor rango en la Embajada estadounidense, ha dicho que la droga que sale de Bolivia no es problema para su país, sino para Brasil, Argentina y Chile, que juntos absorben el 90 por ciento de la producción. Las afirmaciones de Creamer se producen poco antes de concluir su misión diplomática que ha coincidido con la finalización del programa de ayuda que brindaba la Sección Antinarcóticos de Estados Unidos (NAS) a Bolivia. En otras palabras, tanto Veja como el representante norteamericano han dicho que la pelota está en la cancha brasileña, que a propósito, se prepara para celebrar el Mundial de Fútbol 2014 “sin narcos en las favelas”.