miércoles, 12 de diciembre de 2012

El embajador Penn

El actor norteamericano Sean Penn se ha tomado en serio el nombramiento de embajador, pero todo indica que alguien se le adelantó al presidente Morales, cuando éste lo designó representante de las buenas causas de Bolivia. El laureado intérprete de Hollywood se ha vuelto el embajador del gobierno estadounidense, que por más de un año hizo intentos por desatar ese nudo llamado Jacob Ostreicher y no lo consiguió, pero que a la postre se convirtió en el mayor escándalo de corrupción que se haya visto en el país. Pero más que el enviado de Washington o de los judíos neoyorquinos que ayudan a su paisano en apuros, Sean Penn es sin duda el embajador de los derechos humanos, de la transparencia y la justicia, que sin proponérselo ha puesto al desnudo al Estado Plurinacional, enmarañado en una oscura trama de chantaje, abuso, violación de los derechos humanos y ahora también secuestro, según las últimas denuncias. Y la labor del actor parece convertirse en un thriller de largo metraje. Pese a que se vino preparado para ponerle la alfombra roja de la libertad a su compatriota, Sean Penn simplemente pudo constatar la grave situación en la que se encuentra la justicia en Bolivia. Para el Gobierno, la presencia de la estrella hollywoodense no hace más que complicar las cosas y exponerlo ante el peor escenario internacional.