viernes, 7 de diciembre de 2012

La gran urgencia

Una borrachera terminó en tragedia el pasado martes por la noche cerca de la localidad de Huatajata, en medio del Lago Titicaca. En Radio Fides, el periodista Mario Espinoza se quejó el miércoles a media mañana, porque los efectivos del Cuarto Distrito Naval Titicaca aún no habían iniciado la búsqueda de los 17 infortunados que perecieron en el agua. Su interlocutor, el sacerdote Eduardo Pérez salió en defensa de los uniformados y dijo que a lo mejor no tienen los implementos necesarios para el trabajo nocturno. El rescate finalmente comenzó casi al mediodía, pero tuvo que interrumpirse de manera súbita horas más tarde, cuando el capitán de navío, Pablo Cardona, que estaba a cargo del operativo, informó que debían retirarse del lugar porque se les presentó una urgencia mayor, es decir, prestar asistencia militar al presidente del Estado, Evo Morales, en la Isla del Sol, donde el mandatario tenía previsto hacer una entrega de motores fuera de borda a un grupo de comunarios. Los efectivos se fueron del lugar y dejaron a unos campesinos en la tarea de buscar los cuerpos desaparecidos, con la promesa de retornar ni bien termine la “emergencia” suscitada. La primera fue borrachera provocada por el alcohol. La otra es la “borrachera del poder”…y es peor.