jueves, 13 de diciembre de 2012

No te metas con mi Facebook


Casi el mismo día en el que el presidente Evo Morales lanzaba un nuevo dardo en contra del uso del Facebook y les recomendaba a los jóvenes alejarse de las redes sociales, el papa Benedicto XVI lanzaba su primer mensaje a través de su propia cuenta de Twitter.
Por la talla de ambos protagonistas fácilmente podemos darnos cuenta de quién es el que está equivocado. Dentro de unos años, cuando el “proceso de cambio” sea simplemente un mal recuerdo o una triste anécdota en la historia de Bolivia, la Iglesia católica seguirá siendo la institución más influyente del planeta como lo ha sido en los últimos dos mil años.
Soy el primero en renegar por el mal uso que hacen los adolescentes de las redes sociales, pero todos sabemos que los chicos hacen uso inadecuado de casi todo y son esencialmente proclives a excederse. No nos vamos a volver locos por eso.

Lo que resulta pésimo es que nada menos que un presidente que se hace llamar del Siglo XXI no sepa qué hacer con el Facebook, aunque obviamente todos sospechamos que quiere mandarlo al demonio tal y cual pretende hacer con todos los medios que sirven para informarse y fortalecer la democracia.
El Papa está haciendo lo mismo que las universidades, que las escuelas, empresas e instituciones de todo tipo, incluyendo las bibliotecas. El mundo entero, como si fuera una aldea global confluye en las redes sociales, de una manera democrática, libre y abierta. A no ser que sea precisamente a eso lo que le tiene miedo el presidente.