miércoles, 18 de mayo de 2011

Consenso en las tribunas

Las graderías de los estadios son, en todas partes del mundo, la encarnación más determinada  de la libertad de expresión ilimitada, donde conviven manifestaciones de amor y odio, racismo, política y fútbol, que a veces pueden resultar contradictorias y en ocasiones esquizofrénicas. Quién no ha visto en las tribunas, por ejemplo, una imagen del ‘Che’ Guevara al lado de una esvástica nazi o réplicas de ataúdes al lado de frases románticas dirigidas al club favorito. En Bolivia la violencia y la agresividad racista nunca se han pasado de la raya y en cuanto a ideas políticas, menos. Los hinchas jamás han manifestado consistencia en sus convicciones y, como se dijo, la anarquía ideológica ha sido su principal característica.  Eso fue hasta ahora, cuando comienza a aparecer entre los hinchas cierto consenso que repiten en todos los estadios del país. El Gobierno no está muy contento con todo lo que dicen del presidente en los partidos y la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha decidido actuar. El otro día metieron preso a un hincha que portaba un letrero alusivo a Evo Morales y de acuerdo a las últimas disposiciones, quedan prohibidas las manifestaciones políticas en los escenarios deportivos.


El juez séptimo de Instrucción en lo Penal, Arturo Vargas, ordenó la detención de Maximiliano Pérez (derecha), acusado de poner una pancarta 'Evo Terrorista', en el  estadio Tahuichi Aguilera el domingo pasado.