martes, 3 de mayo de 2011

Cuidado con los viajes

A muchos les está pareciendo raro que el presidente Morales y sus principales colaboradores hayan abandonado la costumbre de viajar y más extraño aún, teniendo a disposición semejante avionazo, el Falcon de 38 milloncitos. Tres meses en tierra es como para terminar oxidado. Realmente una lástima, aunque peor sería que el jefazo se complique la vida lejos de su patria, por el temita del que todos comentan. Otros andan divagando –y lo confiesan-, con el que podría ser el último viaje de los primeros mandatarios de Bolivia una vez se pudra todo por aquí. Cuba tendría que ser el destino natural, donde no se avizoran cambios importantes desde el punto de vista político, aunque sí transformaciones económicas que podrían poner en aprietos a los ilustres visitantes. En Cuba cada vez está ganando más terreno la empresa privada y el Estado, que tiró la toalla en eso de intentar darle a la gente todo, “asado y cocido”, ahora anda con su chicote, arreando para que los revolucionarios dejen de gritar “Patria o muerte” y se pongan de una vez a trabajar. No sería raro que, como acto de recibimiento, al jefazo y su acompañante les entreguen a cada uno un machete y los manden a la zafra.