miércoles, 11 de mayo de 2011

Las leyes enferman


Pese a que el Estado Plurinacional ha diseñado una Constitución y decenas de leyes que le permiten a los gobernantes hacer y deshacer a su antojo, el presidente Morales sigue insistiendo que el mejor camino para gobernar es lo ilegal. Recientemente volvió a insistir en su paradigma: “yo digo que hago ilegalmente las cosas y que el abogado legalice. Así se puede avanzar, si no, estamos sometidos a los técnicos y a los abogados y no hay resultados”. Es posible que el Primer Mandatario esté aquejado por una enfermedad denominada “hiperlegislación” que caracteriza a los regímenes autoritarios, donde “todo está prohibido o todo es obligatorio”. La abultada cantidad de legislación ha llevado, por ejemplo a Cuba, a convertirse en un “Estado-prisión”, donde las leyes se tornan invisibles y no existe el ejercicio de la justicia. Las normas se vuelven contradictorias unas con otras y al final termina imponiéndose el capricho de los gobernantes. El régimen llevó las cosas a un grado tan insólito que creó la figura jurídica denominada “peligrosas social pre-delictiva”, que le permite a los tribunales revolucionarios meter preso a un individuo que no ha cometido un delito, pero que, a “ojo de buen cubero”, podría cometerlo.