lunes, 9 de mayo de 2011

Sabiduría indígena


La nueva Ley de Educación, “Avelino Siñani-Elizardo Pérez”, obliga a las universidades y otras instituciones que realizan investigaciones científicas a incorporar  todos aquellos saberes de las comunidades indígenas. Sin embargo, muchos no están de acuerdo. Algunas agrupaciones de amautas se han quejado porque, según dicen, han estado proliferando muchos impostores que no sólo se inventan ritos y leyendas, sino que también se roban los conocimientos ancestrales, celosamente guardados por los ancianos y maestros durante siglos. Denuncian que han surgido muchos charlatanes que simplemente se disfrazan y comienzan a repetir tonterías, a las que hacen pasar por “sabiduría indígena”, sobre todo aymara. Recientemente han decidido ser más vigilantes de sus tradiciones y, más que todo, se han negado a transmitir de forma masiva sus conocimientos. Algunas universidades se han quedado con los crespos hechos, pues ya habían laboratorios listos para desarrollar la metodología que ayuda a identificar el sexo de las piedras. Otras querían patentar el método para leer las arrugas de los ancianos.