jueves, 12 de mayo de 2011

Las manchas del tigre


Han comenzado a aparecer “felinos cautivos” en torno al accidente de la avioneta de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en la que murieron cuatro expertos de la ONU en lucha antidrogas, nada menos que en la zona más conflictiva de Los Yungas, con fuerte presencia de narcotraficantes y cultivos ilegales de coca. El pasado 6 de mayo, el alcalde del municipio de La Asunta, Vidal Machicado, confirmó que los cuatro pasajeros de la aeronave y los dos tripulantes, dos militares, se encontraban ilesos, luego de producirse un aterrizaje forzoso en un campo deportivo del sector de Quinuni, en la comunidad Las Palmeras. El funcionario dio detalles que fueron recogidos por numerosos medios de comunicación y que luego dieron la vuelta al mundo a través de la cadena CNN. Al día siguiente, sin embargo, se supo que todos habían muerto y que el aparato en realidad se había estrellado sobre unos árboles.  Un medio informativo digital habla del tremendo ajetreo en el que está envueltos el Gobierno y los militares, pues se sospecha que no se trató de ningún accidente. Estando la ONU en el medio es obvio que será difícil ocultar cualquier hecho raro. Y en todo caso, se trata de una mancha más al tigre, bastante salpicado ya con el escándalo del general René Sanabria.