martes, 3 de mayo de 2011

Los nuevos enemigos


Durante años, el Gobierno de Evo Morales se encargó de estigmatizar a los sectores de la oposición con epítetos como “oligarcas”, “gamonales”, “golpistas”, etc, etc. Ahora la cosa se va poniendo pareja, nada menos que con los aliados de siempre. El Presidente acaba de llamar “chantajistas” a los indígenas porque supuestamente no dejan trabajar tranquilas a las empresas petroleras extranjeras que operan en el país. No es la primera vez que lo hace y tampoco es el único sector que ha recibido “agüita de palta” del jefazo. Hace poco a los dirigentes de la COB les dijo “golpistas, aliados de la derecha y de los neoliberales”, después de haberse burlado de sus demandas salariales. El ministro de Economía, Luis Arce, les propinó una yapita bastante dura cuando afirmó que con el sueldo que pedían los trabajadores se podrían haber empachado. Recién nomás, un alto representante del Estado Plurinacional dijo que un aumento del 5 por ciento para los jubilados está por demás, ya que los viejitos se pueden arreglar con poca plata. Cambiar de discurso no es cosa para rasgarse las vestiduras en este país, pero cambiar de enemigos de la noche a la mañana es como para preocuparse. Uno nunca sabe cuándo le va a tocar su turno.