miércoles, 6 de junio de 2012

Faltó la cinta mazking

Graves apuros tuvo que pasar la Policía para tratar de contener las idas y venidas de los indígenas que se trasladaron a Cochabamba para hacer conocer la realidad de los pueblos que marchan en defensa del Tipnis y que fueron reprimidos salvajemente el año pasado en Chaparina. Durante tres días, los dirigentes a la cabeza de Adolfo Chávez y Fernando Vargas fueron acosados permanentemente por policías que trataban de impedir el encuentro de los originarios con las delegaciones que asistieron a la Cumbre de la OEA. Los policías los requisaron como si se tratara de sospechosos de narcotráfico, les impidieron el paso a ciertos lugares como el hotel Regina y hasta les pusieron vehículos a disposición para que se larguen del lugar cuanto antes. Pese a todo, los dirigentes pudieron reunirse no sólo con el máximo líder de la OEA, Miguel Insulza, sino también con representantes de otras organizaciones como Amnistía Internacional . Antes de estos encuentros, representantes del Gobierno ya se habían adelantado para desprestigiarlos ante los altos personeros. Los acusaron de piratas madereros y de golpistas. Algunos observadores de este trato tan denigrante hacia los indígenas dijeron que sólo faltó la cinta masking para repetir la historia del 25 de septiembre.