domingo, 3 de junio de 2012

La idea es esa…

Ya que se ha desechado la propuesta de la soga para los opositores,
opción que hubiera resultado muy económica para el erario nacional,
alguien debería llevar la cuenta de los costos que demanda la
persecución política. La diputada Norma Piérola hablaba hace unos días
de los millones gastados en los anuncios de televisión para destruir
la imagen de un solo dirigente cívico de Santa Cruz. Nadie ha hecho
los cálculos de todo el paquete. El jueves, el dirigente del
Movimiento Sin Miedo, Juan del Granado anunciaba que ya van ocho
juicios iniciados por gente del Gobierno en su contra, mientras que el
alcalde paceño Luis Revilla tiene siete, Rubén Costas está por
alcanzar los 20, Samuel Doria Medina anda por ahí y el senador pandino
Róger Pinto decidió pedir asilo político tras enfrentar el proceso
número 22, uno de ellos por derribar dos árboles en su propiedad.
Deben ser miles los juicios contra los opositores que consumen el
tiempo de los jueces, fiscales, actuarios, secretarias y todo el
personal del Órgano Judicial. A este paso no habrá quién atienda los
otros casos, en su mayoría contra acusados de narcotráfico y tendrán
que salir libres por retardación de justicia. ¿Esa es la idea?