sábado, 9 de junio de 2012

¿Llega o no llega?

En medio de los aplausos, los indígenas llegaron a Caranavi.
Durante un mes la gran pregunta que se ha hecho todo el país ha sido ¿pasa o no pasa? la Novena Marcha de los pueblos de las tierras bajas en defensa del Tipnis Los obstáculos comenzaron antes de dar el primer paso, a fines de abril. Cientos de miles de dólares en regalitos tratando de sobornar a los dirigentes del parque Isiboro-Sécure para que se queden el sitio; luego vinieron los actos de amedrentamiento, las amenazas y las calumnias que tampoco rindieron sus frutos. Los indígenas pudieron sortear los insultos, los alambres de púa de San Ignacio de Moxos, el rechazo de las comunidades que les negaron hasta el agua. En Chaparina, el fatídico lugar donde el año pasado se dio la represión amenazaron con no dejarlos pasar, luego en Yucumo y finalmente en Caranavi, donde las poblaciones terminaron dividiéndose en dos bandos y ganaron los que aplaudieron y se sobrepusieron a las consignas digitadas desde el oficialismo, que a veces pretendía hacer creer que estaba ignorando a los marchistas. Los marchistas están en la recta final y los paceños comienzan a hacer preparativos para repetir el apoteósico recibimiento que les brindaron el año pasado y que se constituyó en el acto de encuentro entre bolivianos más importante de la historia del país. En el Gobierno todavía se preguntan ¿llega o no llega? Al igual que el 2011, todavía no sospechan la importancia de este acontecimiento.