viernes, 29 de junio de 2012

Telenovela municipal

Los concejales y otros actores del municipio podrían vender muy bien el libreto de su telenovela a alguna cadena de televisión mexicana, para reeditar alguno de esos viejos éxitos al estilo “Chucho el roto” o “Cuna de Lobos”. Cada día se cierra un capítulo de esta serie -que podría llamarse “Las desventuras de Percy, el general y los rebeldes”-, con enigmáticas preguntas como: “¿Podrán al fin reunirse los concejales que desafían al alcalde?”, “¿Dónde se realizará la sesión? ¿En Normandía o en Palmasola?”, “¿Qué dirá el juez sobre el junte de Óscar Vargas y Mamén Saavedra a quienes se los vio saboreando un caldo de nervios en la Busch?”, “¿Quién presentará una nueva denuncia ante la justicia? ¿Los concejales o el alcalde?” “¿Se suspenderá la audiencia?” “¿En qué anda el general Soruco? ¿Podrá conseguir quórum con solo tres concejales?” “¿Estará tramando el senador Ávalos algún golpe al estilo La Guardia para Santa Cruz?”, “¿Quién caerá primero, el alcalde o el gobernador?”. A este libreto no le falta nada. Están los galanes, los bufones, el villano (que es invisible, pero dicen que viste de azul), el uniformado que es infaltable y por supuesto, las damas dispuestas a todo para conseguir los favores de la gran estrella.